10 Diciembre, 2007

Pescado

Lo decía en un comentario en el grandioso blog Nada importa.

Los invitados son como el pescado, a partir del tercer día huelen mal.

Esto es como todo, admite especificaciones. Hay invitados encantadores, a los que les pedirías que se quedaran un mes porque desprenden tanta amabilidad, encanto, te hacen sentir tan bien… Yo les pagaría por quedarse.

Pero hay otros… ¡¡que huelen mal a los diez minutos!!

He pasado un puente, que pensé que sería muy agradable, tenía muchas ganas de que llegara… y… uffff.

Una invitada nos ha dado el puente.  No ya sólo porque sea tirando a pesadita, monopolizando los temas de conversación…

Lo que más me ha sorprendido es que su actitud sigue siendo la misma de cuando teníamos 16 años. Sigue igual de egocéntrica, infantil y exigente que entonces.

3 días enteros llenos de quejas, me duele esto, lo de más allí, lo de más aquí, he dormido mal, no me gusta la bebida que has comprado (haberme dicho que querías que comprara cuando te lo pregunté y me dijiste que te daba igual), no me gusta la bebida que has comprado, no me gusta la bebida que has comprado, me has amargado media noche, no me gusta la bebida que has comprado… y así 16 veces.

Después se le ocurrió montar una buena bronca a las cinco y media de la mañana. Sin alcohol en las venas, porque ella se quería ir a casa y la otra amiga no. Se dijeron de todo. Y la ingrata esta todavía tuvo la desfachatez de decirme de todo a mí.

Y más tarde, cuando me fui a la cama sin más, al parecer se sorprendió de que estuviera yo molesta o enfadada…

Que tú serás una niñata, acostumbrada a que le sirvan, pero yo ya llevo tres años fuera de mi casa y no estoy para servir a nadie.
Y todavía tengo que aguantar que me mande hoy un correo diciendome que se lo ha pasado muy bien y que a ver cuando la invito otra vez!!

Fácil… Nunca, corazón. Tú en tu casa y yo en la mía.

3 Diciembre, 2007

Duda

Quién me lo iba a decir, estar convirtiéndome yo, reina de las cursiladas, en una descreída…

Mirando a mi alrededor, son más las parejas infelices que las felices. En mi alrededor familiar, me refiero.

Con parejas infelices no me refiero a parejas que no estén sumamente enamoradas. No, no, me refiero a infelicidad de la dura. De la de no soportarse, faltarse continuamente al respeto, sacarse de quicio…

Con broncas por absolutamente todo, desde lo más nimio a lo más profundo.  En estos casos a los que me refiero, desde fuera se aprecian dos actitudes totalmente contrapuestas…

- Ellos han optado por el pasotismo, casi no les prestan atención y se ponen continuamente a la defensiva… y ellas se limitan a dar órdenes y estar el 98 % del tiempo criticando a sus parejas.

Me imagino que ambas partes se sienten abandonadas en cierta manera por sus parejas. Ellos porque ellas ya sólo les critican y ellas porque ellos pasan…

También utilizan a sus hijos para recriminarse cosas, ponen ambos a parir al otro progenitor delante de su criatura, o incluso…

- Qué pena que en esto te parezcas a tu padre/madre…

Joder, ¿esto me espera?

Porque doy por supuesto que estas parejas se adoraban, se adoraron en algun momento de sus vidas. Eran el ojito derecho el uno del otro…

He salido con unos cuantos chicos que no tienen más bien nada que ver entre ellos. Bueno, algo sí, que todos han sido inteligentes, porque a mí los tontos no me ponen. Y además yo a los tontos no les hago gracia…

Salí con un chico con el que compartía aficiones y sentido del humor.  Desgraciadamente, las circunstancias se impusieron, relación a distancia, falta de determinación en alguna ocasión, y desenamoramiento por mi parte.

Al final era algo más parecido a mi hermano que a mi novio. Un mes antes de irme a vivir con él le eché huevos y decidí que era hora de darme cuenta de lo que no quería ver y es que ya no estaba enamorada y ni siquiera me quería ir a la cama con él.

Ahora salgo con un chico con el que no tengo mucho que ver. Es inteligente, cariñoso, detallista, me trata como una reina, es gracioso, trabajador pero no un yonki del trabajo, generoso, racional… Y además me lo paso con él en la cama como nunca antes…

Y tímido. Yo soy una persona muy social, tengo muchos conocidos y algunos muy buenos amigos, con los que me encanta pasar el rato.

Él tiene poca vida social, es más tranquilo de quedarse en casa, cuando quedamos con amigos apenas abre la boca, además tiene un humor muy negro que a los conocidos tira mucho para atrás…

Desde fuera me consta que dicen que no pegamos ni con cola, que qué pintamos juntos… Su timidez además es un complejo para él, sé que lo pasa mal, se siente rechazado, y como digo, se pone muy nervioso y puede ser interpretado como muy borde.

Tiene una sensibilidad enorme, pero le cuesta mucho coger confianza con alguien.

Ahora mismo me encanta, estaría todo el día con él, incluso cuando discutimos porque… tachán! me tranquiliza, me aporta siempre otros  puntos de vista que yo ni me había planteado…

Pero ¿y cuando se me pase el estado inicial de entontamiento?

Conozco a parejas que son como dos gotas de agua y se entienden a la perfección y otras que a pesar de tener tantas cosas en común no se soportan. A parejas que no tienen nada que ver y no se soportan y otras que se complementan…

Todo esto viene a que surge la oportunidad así, en breve plazo de que vayamos a vivir juntos. Pero me da mucho miedo. Que sea demasiado pronto, que todo se estropee, no sé si deberíamos relajar un poco el ritmo porque vamos demasiado rápido o deberíamos liarnos la manta a la cabeza…

¿alguien sabe que es lo que funciona?

Para mí en este momento, lo único que funciona es… no faltar al respeto, y discutir como dicen los psicólogos, sin atacar al otro…

29 Noviembre, 2007

Contradicción

Sigo con buen pie. Hoy voy a hablar de algo que contradice totalmente el post de más abajo.

A pesar de que hablaba en el post anterior de que en mi fantasía, la tercera del trío tenía que estar buenísima, evidentemente en mi vida real no me voy a la cama con Adonis. No tengo esa suerte.

Espera, espera… ¿suerte?

Llevo bastante tiempo pensando que nos engañamos a nosotros mismos. ¿Irse con alguien que tenga un culo duro como una piedra a la cama te asegura mejores orgasmos?

¿Tener las tetas en su sitio te hace automáticamente una diosa en la cama? ¿Tener todos los abdominales y no sólo uno y grande  te convierte en un atleta sexual?

No niego que estas cosas nos atraen, dentro del gusto particular de cada uno, evidentemente pone más no sé, un Brad Pitt que un Mariano Rajoy, por decirte algo (agh, agh, fuera de mi mente, Mariano!). O una Monica Bellucci que una Hillary Clinton.

Fijaros que no he puesto como ejemplo de no atractivas a personas que tienen problema de sobrepeso…

Lo que iba diciendo, que evidentemente, nos atraen personas que parezcan sanas, por el tema biológico de la reproducción, sí es que al final somos animalicos y la naturaleza quiere que procreemos…

Sí, todo esto es evidente… Pero luego… Llega un día que zas! alineamiento de planetas y te ligas al macizo o maciza de turno. Estoy hablando de lo que nos puede pasar a las MariCarmenes y Manolos cualquiera, no a otro macizo o maciza. Qué manía, que endogámicos sólo relacionándose entre ellos…

Bueno, que vas y te ligas al macizo y te lo llevas a la cama… y pueden pasar, muchas cosas, pero básicamente puedo resumirlas en dos:

a) Oh dios mío, que tetas/abdomen/culo/piernas. Que diosa/dios. Qué belleza. Y qué bien lo hace. Todo esto extasiado. Diciendo, ahora es cuando me despierto, suena el despertador… no me puede estar pasando…

b) Sí, sí está de mojar pan pero… qué hace? Por qué no se mueve? Qué se piensa, que estoy aquí para adorarle? Eoooo, eooo Dios de la belleza… que en la cama estamos dos!!

Espero estar explicándome más o menos bien. Vamos, que ¿cuál es el resultado posible? Pues el mismo que si te hubieras ido a la cama con otro Manolo u otra Maricarmen. Lo que pasa es que quizá te hayas tirado un rato acomplejado, pensando, y le gustaré con mi barriguita, celulitis, lo que sea?

O quizá eres listo, y sólo vas al lío que para una vez que te ligas al macizo no vas a estar con remilgos…

No sé si quiero llegar a ninguna parte, quizá sólo lanzar aquí una reflexión sobre que a veces, estos bellezones están acostumbrados a ser adorados simplemente por sus cualidades físicas y no se lo curran nada…

Yo he estado pocas veces con bellezones, menos que dedos de mi mano… Y el principal era un poco desastroso. Mucha potencia física, para eso iba al gimnasio el chaval casi a diario, pero muy poco interés. Y eso, se nota, se nota…

Evidentemente hay que irse a la cama con gente que te atraiga, sino habría que tener mucho estómago, pero…

¿no os parece que a veces hacemos un poco todos el gilipollas obsesionándonos con los macizos y/o macizas? ¿y si la bomba sexual la tenemos al lado en forma de nuestro colega más normalito?

28 Noviembre, 2007

Pisando fuerte

Así empiezo.

Hablando de tríos.

- ¿Alguna vez has querido hacer un trío?

- Por supuesto, pero con otra mujer.

No soy como Beta, mi máxima experiencia lésbica o bisexual se basa en algún beso con lengua que otro con amigas. Pero también me considero bisexual.
Hay algunas mujeres que me ponen mala. Lo curioso es que para que me pongan tienen que estar objetivamente mucho más buenas que muchos tíos que me ponen. Soy bastante más “exigente” con ellas que con ellos. Un tío me puede poner muchísimo y no tener un cuerpo diez, o no ser guapísimo, o ser más bajo, o…

Pero ellas, no. Hay algunas que me ponen por su mente, pero tiene que ser una mente diez. Inteligentes, divertidas, encantadoras…  y morbosas.  

En general,  me gustan mucho más las morenas que las rubias (lo siento chicas),  me parecen más morbosas, misteriosas, auténticas…

Además, soy bastante exquisita en cuanto a las tetas. Sí, tetas, no pechos (¿no habíamos dicho que las cosas claras?). Tamaño justo y además, es imprescindible su buena posición. No me gustan las tetas caídas. Tampoco me convencen las operadas. Sí, somos pocas las que tenemos este privilegio. Lo de los pezones también es obsesivo. Pequeños y bonitos. Nada de pezones tipo campurriana. No me gustan.

Piel suave. Sin imperfecciones. Nada de mujeres palo escuálidas. Las prefiero con curvas, pero prietas de carnes… Y pelo largo. Sonrisa bonita. Y piernas envidiables.

Exijo algunas cosas que yo no tengo, como por ejemplo piernas envidiables.

Y el trío con otra mujer es porque soy una morbosilla, y ver a dos tíos liándose entre sí no me pone nada, pero ver a otra con mi pareja… lo pienso y me pongo mala.

Como he comentado muchas veces con mi mejor confidente, esto es sólo una fantasía irrealizable.

Por varios motivos:

- Como digo, en mi fantasía se lo tiene que montar con mi pareja. Si fuera con un amigo no me pondría lo mismo. Pero si en la vida real viera a mi pareja haciéndoselo con otra tía, es muy probable que mis inseguridades acabaran por cargarse la relación.

- ¿Cómo voy a convencer a semejante tía de que se vaya a la cama conmigo?